{"id":2186,"date":"2005-08-06T12:33:42","date_gmt":"2005-08-06T11:33:42","guid":{"rendered":"http:\/\/lauracampmany.com\/?p=2186"},"modified":"2016-10-22T18:40:27","modified_gmt":"2016-10-22T17:40:27","slug":"europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lauracampmany.com\/?p=2186","title":{"rendered":"Europa"},"content":{"rendered":"<p>A Europa, esa vieja alcahueta, le sobran latines para saber quedarse muda cuando le conviene. Y si no fuera porque las comparaciones son odiosas, dir\u00eda que se merece m\u00e1s espumas y milagros que la Venus de Botticcelli o la Beatriz del Dante, siquiera porque a la una le saca varias conchas, y a la otra, como m\u00ednimo, unos cuantos purgatorios y no poca epopeya. A esta Europa rugosa e incombustible, de c\u00e1ntaros henchidos y urnas miserables, tanto si le dicen que s\u00ed como si le dicen que no, ya no se le sonrojan las mejillas. Bendita sea.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a Bruselas \u2013 \u201cthe heart of Europe\u201d, como rezan los carteles que te reciben en el aeropuerto \u2013 en 1987, hace 18 a\u00f1os. Yo ten\u00eda 25, un trabajo de escalaf\u00f3n y manguito que, a pesar de todo, se promet\u00eda pol\u00edglota y diverso, y mucho tiempo por delante para ensamblar y amar a esta ciudad de burbujas comunicantes donde conviven lo fastuoso y lo siniestro, la \u00f3pera y las marionetas, las \u201cfrites\u201d y unos fuagrases exquisitos. Por muchas calles, todav\u00eda hay que apartarse para dejar que pase el tranv\u00eda con su tinglado de cables y su bocina de cencerros. En otras, los cristales compiten en apresar la luz con su elegante bostezo de ventanas. Al fondo, muy al fondo de los vacilantes adoquines, la silueta imperiosa y un poco extraterrestre del Atomium. Mi madre, incomprensiblemente, adora Bruselas: sus kioscos, sus parques, sus mercadillos cosmopolitas y arrabaleros&#8230; A mi padre le gustaba visitarme para meter a la Grand Place en un art\u00edculo y comerse un fais\u00e1n en \u201cComme chez soi\u201d.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9, Espa\u00f1a acababa de ser admitida en el club de los con techo y no fuimos ciento, sino miles, los espa\u00f1olitos que desembarcamos en esta tierra de nadie y de todos que nos calentaba el bolsillo (con buenos francos, que no con pesetas) y nos helaba el coraz\u00f3n. \u00a1R\u00edete t\u00fa de los Tercios de Flandes! Se nos ve\u00eda deambular como almas en pena por el barrio comunitario, entre la Rue de la Loi y el Square Ambiorix (que sonaba a c\u00f3mic de Goscini y Uderzo), en busca de alg\u00fan bar lo suficientemente ruidoso y canalla. O por el \u201cMidi\u201d, junto a la estaci\u00f3n, donde en los a\u00f1os sesenta se instalaron los primeros inmigrantes hispanos \u2013 asturianos y gallegos en su mayor\u00eda -, en busca de un camino de hierro tan sediento de sur como nosotros y una humilde y proustiana escudilla de lentejas.<\/p>\n<p>En contra de los m\u00e1s esc\u00e9pticos pron\u00f3sticos, la vieja Europa era un caballo en marcha. Un caballo percher\u00f3n o un pura sangre, seg\u00fan se terciara. A veces lento, pero aburridamente seguro, y otras veces vigoroso y el\u00e1stico como un atleta en cueros. Y siempre ganador frente al pasado, contra la verg\u00fcenza y el nauseabundo efluvio del pasado. La casa en que actualmente resido, la que va del suelo al cielo en un ascenso brutal e inabarcable que termina en mi adorada buhardilla transparente (donde sigo esper\u00e1ndote, padre, con mi arsenal de diccionarios y vehemencias), estuvo, en los a\u00f1os de la guerra, ocupada por los nazis. A\u00fan se estremece la escalera por las noches, pero con un suspiro de roble banal hasta el alivio.<\/p>\n<p>Yo no soy muy devota de Bruselas, pero aqu\u00ed es donde algunos fabricamos, como frailes impuros, el mejunje bals\u00e1mico de Europa. Donde he conocido a ingleses de la City que sue\u00f1an con irse a sestear a Extremadura, y a franceses que han perdido su peluca en Sicilia, y a griegos que cantan corridos mejicanos, y a daneses que a\u00fan a\u00f1oran los mojitos de Cuba y son capaces de subirse a un avi\u00f3n desastroso y borracho. Tengo amigos que hablan siete lenguas, y gastan bromas que s\u00f3lo funcionan en una de ellas, y mi preciosa tertulia de poetas ingr\u00e1vidos, y mis mil y una noches de viajes y vivencias, y Budapest, y Praga, y Cartago, y Nueva York, y Estocolmo, y Pek\u00edn, y Dakar, y cinco Continentes de vida brava a mi espaldas. Aqu\u00ed es donde he aprendido que una idea posible, feliz y necesaria tiene, en la Historia, su mejor referendo. Y que puede frenar y no pararse, e ir primero a m\u00e1s y luego a menos, y luego otra vez a m\u00e1s, muy a pesar del viento. Pero nunca morirse de inocencia, por si es pecado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Europa, esa vieja alcahueta, le sobran latines para saber quedarse muda cuando le conviene. Y si no fuera porque las comparaciones son odiosas, dir\u00eda que se merece m\u00e1s espumas y milagros que la Venus de Botticcelli o la Beatriz del Dante, siquiera porque a la una le saca varias conchas, y a la otra,<\/p>\n<div><a class=\"btn-filled btn\" href=\"https:\/\/lauracampmany.com\/?p=2186\" title=\"Europa\">Read More<\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[160,162],"tags":[236,231,230,233,244,238,232,242,237,245,234,240,241,239,246,235,243,229],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2186"}],"collection":[{"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2186"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2186\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2346,"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2186\/revisions\/2346"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lauracampmany.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}